El león marino de la Patagonia (Otaria byronia, también nombrado como Otaria flavescens) presenta un marcado dimorfismo sexual que distingue fácilmente machos y hembras: los machos presentan una "melena" alrededor del cuello, que destaca en color rojizo sobre su pelaje marrón oscuro, y pueden pesar entre el doble y el triple que las hembras. Además de por el pelaje característico de los machos, recibe su nombre porque el león marino se comunica con sonidos similares a rugidos o ladridos.
Esta especie habita el litoral sudamericano tanto del océano Pacífico, en las islas Galápagos y la Isla de la Plata en Ecuador y las costas de Perú y Chile; como del océano Atlántico, en Uruguay, Argentina y los archipiélagos británicos de Malvinas y Sandwich del Sur.
El león marino de la Patagonia vive en pequeñas colonias de unos quince miembros -el macho, entre cuatro y diez hembras y algunos jóvenes, crías de ambos- durante la mayor parte del año. Sin embargo, entre diciembre y febrero, durante el verano austral cuando tiene lugar la cría y la reproducción, miles de leones marinos se reúnen en zonas protegidas a las que las hembras llegan apenas tres días antes de parir una única cría, tras una gestación de un año. Las hembras permanecen en tierra de una semana, amantando a las crías, antes de entrar al mar a alimentarse de nuevo. En este periodo, generalmente a los seis días del parto, entran de nuevo en celo, provocando las luchas de los machos por el dominio de las hembras. El cuidado de los cachorros, una vez abandonada la zona de cría, se prolonga hasta los diez meses.
Tanto el león marino como la foca son especies pinnípedas, es decir, mamíferos carnívoros adaptados a la vida marina que se caracterizan por un cuerpo pisciforme, algo similar al de un pez; anchas patas traseras en forma de aleta y delanteras provistas de membranas interdigitales, adecuadas para nadar y bucear a gran velocidad; y piel cubierta de un pelaje denso y bajo la que cuentan con un abundante tejido graso que protege sus cuerpos del frío, almacenar energía y ayudar a la flotación en el mar.
Aunque los leones marinos tienen un gran parecido físico con las focas, entre las características que les diferencian se encuentran las siguientes: