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La iguana de morrión serrado, iguana de casco serrado, también conocida como toloque coronado (Laemanctus serratus), es un reptil perteneciente a la familia Corytophanidae. Destaca por la llamativa cresta en forma de casco que presenta sobre la cabeza y por su elegante coloración, que puede variar entre tonos verdes y marrones para camuflarse entre la vegetación.
La iguana de morrión serrado habita en el sureste de México y en varios países de Centroamérica, como Belice, Guatemala y Honduras. Vive principalmente en bosques tropicales secos y húmedos, donde pasa gran parte de su tiempo sobre ramas y troncos gracias a sus hábitos arborícolas. Es un animal diurno que se desplaza con gran agilidad entre la vegetación en busca de alimento y refugio.
El peculiar casco craneal de la iguana de morrión serrado, formado por escamas agrandadas, y su cresta dorsal en forma de dientes de sierra le confiere un aspecto único entre los lagartos americanos. Otra de sus características más sorprendentes es su capacidad para cambiar de color con relativa rapidez, pasando de tonalidades verdes intensas a colores pardos según las condiciones ambientales o su estado de alerta. Esta adaptación le ayuda a evitar a los depredadores y a pasar desapercibido en su entorno.
Se alimenta principalmente de insectos y otros pequeños invertebrados, contribuyendo al equilibrio natural de los ecosistemas donde vive. Su comportamiento discreto y su excelente camuflaje hacen que, a pesar de estar ampliamente distribuido, resulte difícil de observar en libertad.
La iguana de morrión serrado desempeña un papel importante en los ecosistemas forestales de Centroamérica, ya que participa en el control de poblaciones de insectos a la vez que es presa de aves o serpientes, entre otros depredadores. Gracias a ello, forma parte de la compleja red trófica que mantiene el equilibrio de los bosques tropicales.
Globalmente es una especie con bajo riesgo de extinción, debido a su amplia distribución geográfica y a que sus poblaciones se consideran estables en gran parte de las zonas que ocupa. Sin embargo, la iguana de morrión serrado se enfrenta a amenazas locales derivadas de la pérdida y fragmentación de hábitats causada por la expansión agrícola, la ganadería y la transformación de los bosques. La conservación de los ecosistemas tropicales donde habita resulta fundamental para garantizar la supervivencia de esta singular especie y de muchas otras que dependen de estos entornos naturales.